Inteligencia artificial para salud y bienestar

La IA puede ayudar en atención, organización y procesos internos, pero requiere controles especialmente estrictos.


Atención inicial

Preguntas frecuentes, horarios, servicios y preparación de solicitudes.


Gestión de consultas

Clasificación y derivación sin sustituir criterio profesional.


Documentación

Organización, búsqueda y acceso controlado.


Recordatorios

Avisos, seguimiento y tareas administrativas.


Marketing

Contenidos, campañas y comunicación informativa.


Privacidad

Los datos de salud requieren medidas reforzadas.


Supervisión humana

La IA no debe diagnosticar ni tomar decisiones clínicas autónomas.


Integración

Web, formularios, agenda, correo y sistemas internos.


Preguntas frecuentes

¿Puede dar consejos médicos?

No debe sustituir a un profesional sanitario.

¿Puede gestionar citas?

Puede ayudar si existe integración adecuada.

¿Puede trabajar con datos sensibles?

Solo con controles, seguridad y base legal.