Inteligencia artificial para salud y bienestar
La IA puede ayudar en atención, organización y procesos internos, pero requiere controles especialmente estrictos.
La IA puede ayudar en atención, organización y procesos internos, pero requiere controles especialmente estrictos.
Preguntas frecuentes, horarios, servicios y preparación de solicitudes.
Clasificación y derivación sin sustituir criterio profesional.
Organización, búsqueda y acceso controlado.
Avisos, seguimiento y tareas administrativas.
Contenidos, campañas y comunicación informativa.
Los datos de salud requieren medidas reforzadas.
La IA no debe diagnosticar ni tomar decisiones clínicas autónomas.
Web, formularios, agenda, correo y sistemas internos.
No debe sustituir a un profesional sanitario.
Puede ayudar si existe integración adecuada.
Solo con controles, seguridad y base legal.